Ong sarracenas atacan al padre Miguel Piovesan  símbolo de libertad y desarrollo de un pueblo esclavizado en Purús 

Por: Mg. Miguel Mego Bardales / Abogado.

Los  que hemos tenido la oportunidad de vivir en Puerto Esperanza, capital de la ÚNICA provincia del Purús, que se encuentra incomunicada con el resto del país y al parecer cuya población indígena y mestiza se encuentra secuestrada por oscuros intereses de quienes dicen representar a un segmento de peruanos, y a quienes, a nuestro cabal entender, no les interesa la integración de ninguno de los habitantes de Purús al seno de la patria, muy por el contrario, con el pretexto del cuidado del ambiente y la biodiversidad, se oponen, sin presentar alternativas, a la inclusión de los 5000 peruanos que habitan este bastión  de peruanidad y al ejercicio de su derecho fundamental cual es el libre tránsito en todo el territorio de la república.

Esta provincia se encuentra conformada en su mayoría por una población de más 4 000 indígenas y una población mestiza de más de 1 500 y dentro de este segmento la mayoría de mestizos son empleados públicos llámense maestros, personal de salud y empleados de la sub región  y la municipalidad provincial; todos se encuentran sujetos a los caprichos de los comerciantes, principalmente de quien detenta el monopolio de los vuelos chárter que en su mayoría son realizados por aeronaves de propiedad del Estado peruano; éste comerciante -llámese Gingin- hace gala de una influencia muy agresiva en las altas esferas del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, que se da el lujo de “sacar” de la lista de pasajeros a quién no le es grato, aunque hayas pagado el importe de un pasaje te desembarcan  con las palabras más soeces e irreproducibles que se haya escuchado….ojo que las aeronaves no son de su propiedad sino de todos los peruanos; es decir si te agarraron ojeriza te quedas eternamente en Puerto Esperanza o tendrás que pagar tu propio vuelo chárter para salir de dicho secuestro.

¿Qué hacer frente a este enclaustramiento de Purús? Sucede que existen dos posiciones encontradas, la primera desde una posición evangélica  y tomado como una bandera la “Teoría de la Liberación”, considera que los ciudadanos de esta provincia deben tener derecho a la LIBERTAD que conjugada con el derecho fundamental del libre tránsito en todo el territorio nacional, Purús se debe conectar por vía terrestre con todo el Perú, es propiciada por una voz solitaria, como quién predica en el desierto, por el Párroco Miguel Arcángel Piovesan a quien al parecer los sarracenos le han declarado una neo guerra santa; a la otra orilla se encuentra los poderosos ambientalistas quienes todos los días y por los diversos medios de prensa se oponen a la interconexión con pretexto de la defensa de la naturaleza, del ambiente, de las reservas de carbono, de los indígenas  contactados y no contactados, etc. Sin presentar otra alternativa (¿Serán fundamentalistas?).

Atención, en Purús hay otro segmento social, los que no son dirigentes indígenas  ni captados por las ONGs, llámense indígenas  excluidos, marginados, segregados y vilipendiados por algunos mestizos y peor aún por sus propios hermanos indígenas que en contubernio con los mestizos y extranjeros representantes de algunas ONGs, monopolizado  el llamado cuidado del ambiente, la biodiversidad y otros sustantivos de los cuales no gozan ni un centímetro al año por cuidado de la Reserva Comunal Purús y Parque Nacional Alto Purús. Ellos son los que en Purús tiene un arte (mal llamado artesanía por ilusas ONGs; (ver arte Shipibo de Dominique Temple ó Arte Kakataibo de María la Torre-Cuadros); una cosmovisión y una cosmogonía propia y a quienes aún se les paga con aguardiente y se les vende elástico estirado hasta completar el metro.

Hablando de la Reserva Comunal Purús y Parque Nacional Alto Purús, a la luz de la realidad hemos confrontado su estatus con otras reservas amazónicas, tales como Cordillera Azul en Ucayali, Pacaya Samiria en Loreto ó Candamo- Tambopata en Madre de Dios, que tienen vías de acceso para el libre tránsito de los ciudadanos, y no encontramos y no encontramos respuestas valederas para hacer una guerra no muy santa contra la integración de Purús con el resto del país; resulta feble pensar que una carretera a Puerto Esperanza derrumbaría los logros ambientales; ¿Qué logros?; los indígenas de Purús, desde la creación de la Reserva Comunal Purús y Parque Nacional Alto Purús no son ni más libres ni son menos pobres; entonces cuales son los intereses de las ONGs ambientalistas, que monitoreando el caso Purús, todos los días, que por todos los medios de prensa vienen gastando ingentes cantidades de dinero, sino para defender precisamente eso, sus propios intereses burocráticos: El dinero de las fuentes internacionales para preservación del ambiente y la biodiversidad que no llega a Purús ni llega a ningún indígena de Purús, porque se queda en los bolsillos llenos de Lima y Pucallpa. Les invito a vivir en Purús para tener una mejor apreciación.


Por: Mg. Miguel Mego